“Bernabé” está basado en el ejemplo
Bíblico del apóstol Bernabé del libro de los Hechos. Conocemos a Bernabé en
Hechos 4:36 como el Hijo de consolación y levita, o uno que ministra delante
del Señor. Aquí Bernabé es un ejemplo de generosidad a la iglesia en
Jerusalén, vendió su herencia y trajo el precio a los apóstoles.
Vemos en Hechos 9:26-28 porqué fue
conocido como el Hijo de consolación (paráclito). Él vino al lado de Saulo
para ayudarlo y establecerlo en su ministerio. Otra vez en Hechos 11:22-24
encontramos a Bernabé, como el paráclito, regocijándose por lo que Dios
estaba haciendo entre los griegos y exhortándolos a permanecerse fieles al
Señor. La escritura nos describe más a este hermano en este
pasaje, diciéndonos que Bernabé “era varón bueno, lleno del Espíritu Santo y
de fe. Y una gran multitud fue agregada al Señor”. También comprendemos por
Hechos 11:19-30 que Bernabé fue un hombre en quien los apóstoles y ancianos
tuvieron mucha confianza.
Bernabé tuvo un llamado misionero y
con la bendición del Espíritu Santo fue enviado por los líderes de Antioquía
y lo cumplió, llevando consigo a Pablo, entrenándolo y estableciéndolo en su
ministerio. Hechos 13:1,2,7.
Hechos 15:36-39 nos cuenta como
Bernabé estableció también a Marcos en su ministerio. Aunque Pablo vio
fallas y defectos en Marcos, Bernabé vino a su lado para ayudarlo. Sabemos
que Pablo se arrepintió porque en II Tim 4:11 él escribió “Toma a Marcos y
tráele contigo, porque me es útil para el ministerio”.
El
espíritu de Bernabé
El espíritu del ministerio Bernabé
se refiere a uno que viene al lado de otro para exhortarlo y ayudarlo, para
establecerlo en su ministerio; no enfocándose en las fallas y debilidades
del otro, sino viéndolo desde la perspectiva de Dios y comprendiéndolo con
la fe de Dios. La Biblia nos da el ejemplo de Bernabé, quien estableció a
Pablo y a Marcos en sus ministerios de esta manera.
Algunos tendrán el ministerio de
promover las misiones, otros de apoyar a las misiones y algunos más irán
como misioneros.